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LESIÓN DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR

Es una de las grandes lesiones deportivas y puede condicionar la función de la rodilla.

El ligamento cruzado anterior (LCA), es uno de los cuatro ligamentos principales de la articulación de rodilla, junto con el ligamento cruzado posterior, el ligamento lateral interno y el externo. Su función es la de evitar el desplazamiento anterior de la tibia respecto al fémur.

 

¿Cómo se produce una lesión del LCA?

El mecanismo de lesión es un valgo forzado de rodilla. Existen diferentes situaciones en las que el ligamento puede verse afectado. Por ejemplo:

1. Con el pie fijo en el suelo, dar un cambio brusco de la pierna con rotación del fémur respecto la tibia.

2. Al cambiar o frenar de forma repentina con una sola pierna.

3. Extender por completo las piernas (tras caída o mal apoyo).

4. Por contusión.

 

 

Los principales síntomas son:

1. Chasquido

2. Dolor intenso

3. Hinchazón

4. Puede existir sensación de inestabilidad dependiendo del grado de lesión.

Grados de lesión:

1. Grado I: esguince leve, el cual ha sufrido un estiramiento pero aún es capaz de mantener la estabilidad de la articulación de la rodilla.

2. Grado II: estiramiento más fuerte donde puede producir desgarro parcial del ligamento respecto su origen o inserción en fémur o tibia. Dependiendo del tamaño de rotura, no siempre se debe pasar por quirófano, ya que se ha demostrado que un tratamiento conservador mediante fisioterapia y entrenamiento específico puede dar mejores resultados que una intervención quirúrgica.

3. Grado III: desgarro completo del ligamento, que se ha dividido en dos, dando inestabilidad de rodilla.

Tipos de deporte en los que pueden producirse más lesiones del LCA:

Deportes donde existe una gran variedad de movimientos en diferentes direcciones, de cambios de ritmo, frenadas y aceleradas, saltos y mucha velocidad de movimiento, como por ejemplo el fútbol, rugby, fútbol americano, el baloncesto, tenis, esquí, voleibol o gimnasia.

Musculatura a tener en cuenta:

Se debe de trabajar la musculatura para poder reducir la atrofia muscular durante el periodo de lesión y trabajar la fuerza muscular en la fase de rehabilitación y readaptación para aumentar tono y fuerza.

Es de gran importancia conocer los principales músculos que ayudan a una mayor estabilidad de la rodilla; ellos son los cuádriceps y los isquiotibiales.

Por otro lado, el trabajo de estabilidad de cadera, ejercitando el músculo glúteo medio (como bien explica Clara en el anterior post), aportará un mejor control motor para una mayor calidad de movimiento y ejercicio, además de disminuir el riesgo de futuras lesiones, al ser un estabilizador del valgo de rodilla (mecanismo de lesión).

 

¿Cómo puede ayudar la fisioterapia ante una lesión de LCA?

Existen dos tipos de tratamiento, el conservador y el quirúrgico. Ambos deben ser tratados con la ayuda de la fisioterapia. En el primer caso, suele ir enfocado a las lesiones de LCA de grado I y II, mientras que el tratamiento quirúrgico puede tratar el grado II cuando la rotura parcial es muy inestable y grado III al ser rotura total.

En ambos casos, la fisioterapia debe aportar:

- Ejercicios adaptados según las necesidades del paciente

- Supervisión continuada semanalmente

- Programas de fuerza y control motor

- Educación del paciente para una adherencia al tratamiento y obtener buenos resultados

- Controlar signos y síntomas de la lesión

Tratamiento Conservador:

Es el tratamiento recomendado para evitar la cirugía y retomar la práctica deportiva. Según el grado de lesión, el tratamiento conservador puede dar mejor pronóstico que una operación quirúrgica y con buenos resultados deportivos. Se deberán de marcar unos objetivos personalizados con la ayuda de un tratamiento activo mediante ejercicios específicos de fuerza, control motor, control de los signos de la lesión y agilidad, teniendo como bases:

- Ejercicios de baja carga al inicio

- Progresando a ejercicios isotónicos con control neuromuscular

- Ejercicios de mayor demanda, como ejercicios propioceptivos o pliométricos

- Ejercicios a alta velocidad - Ejercicios específicos del deporte

Tratamiento quirúrgico: Cuando no hay otro remedio, se debe pasar por quirófano para poder volver a una calidad de vida normal o para volver a la práctica deportiva. Es importante saber que antes y después de la operación, se recomienda la ayuda de la fisioterapia para una mejor recuperación de la cirugía.

 

Adan febrer Riudavets

Fisioterapeuta Impuls

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